Para implantar un CER municipal desde cero, el primer paso es reunir a las gestoras que ya cuidan colonias; después, comprometerse con un plan de mandato que empiece por el censo, aprobar un protocolo propio y sumar apoyos dentro y fuera del ayuntamiento. Así lo hice como concejala de Sanidad de Collado Villalba (2019–2023).
“No sé por dónde empezar”. Me lo dijo esta semana un concejal que acaba de asumir la gestión de las colonias felinas de su municipio. Literalmente así.
Le entendí perfectamente. Yo estuve en ese mismo punto en 2019, cuando asumí la Concejalía de Sanidad de Collado Villalba. Y lo hice antes de que existiera la Ley 7/2023: sin marco estatal, sin modelos que copiar y sin estructura previa.
Este artículo abre la serie CER municipal desde cero. En ella voy a contar, paso a paso, cómo se construye un programa CER (Captura–Esterilización–Retorno) desde un ayuntamiento. No desde la teoría, sino desde lo que funcionó, lo que costó y lo que haría distinto hoy.
Antes de concejala, fui gestora de colonias
Mi motivación fue, ante todo, personal. Entre 2018 y 2019 compartía con otras voluntarias la gestión de una colonia felina. A mí me tocaban los martes.
Conocí de primera mano lo que supone: castrar a los gatos, negociar con los vecinos un rincón para el cobijo y el punto de alimentación, y pagarlo todo de nuestro bolsillo. Éramos un grupo concienciado y bastante protocolizado. Pero lo hacíamos completamente solas, sin ningún respaldo institucional.
Cuando llegué a la política, esa sensibilidad hizo que me ofrecieran la cartera de animales domésticos y de compañía. La convertí en una prioridad del mandato por una razón sencilla: no me parecía justo que la gestión de animales en la vía pública recayera, de manera informal, en voluntarias particulares sin supervisión ni apoyo de la administración.

Como concejala delegada de Sanidad, en un pleno del Ayuntamiento de Collado Villalba. Fuente: canal oficial de YouTube del Ayuntamiento de Collado Villalba.
Lo que me encontré el primer día: nada
Y no es una forma de hablar. El área de Sanidad no sabía dónde había colonias, cuántos gatos vivían en el municipio ni quiénes los cuidaban.
La información existía, pero estaba en la calle: repartida entre gestoras, una asociación local y algunas capturadoras. Sin ningún vínculo con el ayuntamiento.
Sospecho que es la situación de partida de la mayoría de municipios que hoy empiezan. Por eso el primer paso no es técnico ni jurídico. Es humano.
Antes de cualquier paso: paciencia y confianza
Esto no aparece en ningún protocolo, y para mí es lo más importante de este artículo.
Primero, paciencia con el proceso. Un programa CER no resuelve en meses un problema enquistado durante décadas. Lo que a mí me llevó cuatro años en Collado Villalba, Ángel Álamo, concejal de Sanidad de Yebes (Guadalajara), lo consiguió en menos de uno. Heredó un programa sin un solo registro y hoy tiene 17 colonias con protocolo CER, 232 gatos gestionados y más de 2.000 horas de trabajo registradas, que puede justificar ante vecinos y Diputación (datos tomados el 26 de octubre de 2026). Lo contamos en detalle en nuestros casos de éxito. Pero incluso así sigue siendo un proceso, no un trámite.
Segundo, paciencia con las gestoras. Y quiero decirlo con toda transparencia, sin ánimo de crítica. La inmensa mayoría lleva años, a veces décadas, cuidando de los gatos de la calle con poco o ningún respaldo. Han aguantado insultos de vecinos. Muchas se han sentido perseguidas por la propia administración y se han visto obligadas a trabajar de noche y a escondidas, como si estuvieran haciendo algo malo.
Eso deja huella. En algunas, en forma de un carácter muy combativo. En otras, en forma de frustración acumulada, que a menudo se vuelca sobre el ayuntamiento. Es comprensible: durante mucho tiempo, el ayuntamiento fue parte del problema.
Por eso, las primeras reuniones pueden ser tensas, incluso hostiles. No se fían de ti, y tienen motivos para no hacerlo. La confianza que perdieron en las instituciones no se recupera con un discurso. Se recupera con pequeñas acciones acumuladas que demuestren que esta vez sí va en serio.
La fórmula que a mí me funcionó fue doble: reglas del juego claras y mucha paciencia. Derechos y deberes definidos para todas las partes, sí. Pero sin olvidar dos cosas: que son voluntarias, no empleadas, y que arrastran años de desprotección.
Por qué las gestoras son el primer aliado
Un programa CER es una política pública con muchos agentes: concejalías, clínicas veterinarias, la empresa adjudicataria del servicio. No siempre se consigue que todos remen en la misma dirección. Pero si hay que elegir con quién empezar, mi respuesta es clara: con las voluntarias, desde el primer día.
Son los ojos del municipio en la calle. Y hacen un trabajo diario que sería imposible pagar a una empresa. Ningún servicio contratado lo haría con la misma dedicación: ellas ponen su dinero, su tiempo, su energía y sus emociones. Creo sinceramente que un programa CER municipal es inviable sin ellas, y que hay que valorarlas como se merecen.
Con ese marco claro, estos son los primeros pasos que di.
Paso 1. Reunir a las personas que ya están en la calle
Lo primero que hice fue crear un canal de comunicación. Siendo honesta, fue un grupo de WhatsApp con las cinco o seis gestoras que yo conocía.
Enseguida comprendí algo clave: en cada municipio hay figuras de referencia que se conocen entre ellas. Pedí a la asociación local y a varias capturadoras que invitaran a las gestoras de su confianza. El boca a boca hizo el resto, y el grupo fue creciendo.
Cuando hubo masa crítica, convoqué una primera reunión presencial. Tenía dos objetivos: conocer en persona a quienes aún no conocía y presentar el plan. Ese encuentro marcó el tono de todo lo demás: el ayuntamiento llegaba para respaldar un trabajo que ya existía, no para sustituirlo.
Aquella primera reunión fue en 2020, en plena pandemia. En ella entregamos los primeros chalecos identificativos del Proyecto CER. Era un gesto pequeño, pero fue el primero que decía, sin palabras, que el ayuntamiento estaba con ellas.

Primera reunión con las gestoras de colonias felinas de Collado Villalba (2020), con la entrega de los chalecos identificativos del Proyecto CER.
De ese grupo identifiqué a las gestoras que más confianza me inspiraban: experiencia, compromiso y sentido común. Las nombré coordinadoras y asigné a cada una un papel según lo que mejor sabía hacer: una lideraba las capturas, otra me ayudó a montar las primeras plantillas del censo. Fueron mis puntos de apoyo y, sin ellas, montar un CER desde cero habría sido inabarcable. Es la misma lógica que hoy aplica Yebes con sus coordinadores por zona.
Hoy no repetiría lo del WhatsApp tal cual. Es útil para arrancar, pero mezcla datos personales, ubicaciones de colonias y conversaciones informales en un canal que el ayuntamiento no controla. Es uno de los motivos por los que, en la cuenta de ayuntamiento de Meow Metrics, la comunicación y los datos viven en el mismo sitio.
Si quieres profundizar en esta dimensión humana, la desarrollamos en Gestionar colonias felinas es también gestionar personas.
Paso 2. Un plan con horizonte de mandato
En aquella primera reunión expliqué un compromiso concreto: durante el mandato 2019–2023 el ayuntamiento iba a ordenar un programa CER municipal. Y avancé sus primeras actuaciones:
- Un censo para tener una idea aproximada de cuántas colonias y cuántos gatos había, y dónde.
- Un mapa de personas: cuántas voluntarias y gestoras cuidaban de las colonias.
- Respaldo institucional para ellas: formación, acreditación municipal con carné y una resolución de la Concejalía que las autorizaba. Lo contaré en detalle en otro artículo de la serie.
Poner un horizonte temporal no es un detalle. Un programa CER no da resultados visibles en meses, y quienes están en la calle necesitan saber que la apuesta no termina con la primera foto. El censo, por cierto, merece su propio artículo: será el siguiente de esta serie.
Paso 3. Un protocolo propio, no uno copiado
Redacté un protocolo CER municipal adaptado a Collado Villalba, porque cada municipio es distinto. Tuve en cuenta su tamaño, que solo había una asociación y el resto eran voluntarias particulares, y el volumen aproximado de gatos.
El protocolo fijaba derechos, deberes y responsabilidades de ambas partes: el ayuntamiento y las personas voluntarias. Se aprobó formalmente.
Además, actualicé la ordenanza de tenencia responsable de animales de compañía, que llevaba casi veinte años sin tocarse. Entre muchos otros cambios, incorporé articulado que daba cobertura al protocolo CER. Sin esa base normativa, el programa depende de la voluntad de quien gobierne en cada momento.
Hoy este paso tiene respaldo legal explícito. El artículo 39.1 de la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece: «En ausencia de otra previsión en la legislación autonómica, y respetando el ámbito competencial establecido por la legislación vigente, corresponde a las entidades locales la gestión de los gatos comunitarios, a cuyos efectos deberán desarrollar Programas de Gestión de Colonias Felinas». Le dedicaremos un artículo completo. Mientras tanto, puedes repasar qué cambia con la Ley 7/2023 y cómo legalizar una colonia de gatos.
Paso 4. Sumar apoyos dentro y fuera del ayuntamiento
Un programa CER es una política transversal. Como concejala podía tener la iniciativa, pero sin apoyos no habría salido adelante.
| Ámbito | Quién | Por qué es imprescindible |
|---|---|---|
| Interno | Alcaldía y equipo de gobierno | Sin su respaldo político, la iniciativa de una concejalía no prospera |
| Interno | Técnica del área de Sanidad | Da forma jurídica a protocolo y ordenanza |
| Interno | Personal administrativo del área | Atiende llamadas y correos, tramita formularios |
| Interno | Medio Ambiente | Muchas colonias están en parques y jardines |
| Interno | Urbanismo | Conflictos de ubicación con obras |
| Interno | Policía Local | Mediación en conflictos vecinales |
| Interno | Servicios Generales (brigada) | Instala puntos de alimentación y retira enseres |
| Externo | Gestoras y asociaciones | Están en la calle cada día; sin ellas no hay programa |
| Externo | Clínicas veterinarias | Castraciones, identificación y atención sanitaria |
| Externo | Empresa de recogida de animales | En municipios grandes, coordinación del servicio; en mi caso, tras licitación, incluyó la gestión CER |
Mi consejo: identifica a estas personas en las primeras semanas, antes de necesitarlas. Para la parte política, te puede ayudar cómo convencer a un Ayuntamiento sin generar confrontación.
Si solo puedes hacer tres cosas el primer mes
- Reúne a quienes ya cuidan colonias. Un canal y una reunión presencial. Escucha antes de proponer.
- Asegura el respaldo de alcaldía y del personal técnico. Sin ellos, nada de lo demás se sostiene.
- Comprométete con un plan público y con plazos. Empezando por el censo.
No hace falta tenerlo todo resuelto para empezar. Hace falta empezar ordenado.
En las próximas semanas hablaremos del censo, del programa municipal, de la formación del voluntariado y de cómo financiarlo, incluida la subvención DGDA.
¿Y tú? Si estás empezando, ¿cuál es tu mayor duda ahora mismo? Si ya lo hiciste, ¿qué te habría gustado saber el primer día?
Si estás empezando, puedes descargar nuestra guía para poner en marcha un programa CER municipal.
si quieres ver cómo ordenamos estos primeros pasos con los ayuntamientos con los que trabajamos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que debe hacer un ayuntamiento para implantar un CER? Identificar y reunir a las personas que ya cuidan colonias en el municipio, y asegurar el respaldo político y técnico interno. Después, el censo.
¿Qué dice la Ley 7/2023 sobre los programas municipales de gestión de colonias felinas? El artículo 39.1 de la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece: «En ausencia de otra previsión en la legislación autonómica, y respetando el ámbito competencial establecido por la legislación vigente, corresponde a las entidades locales la gestión de los gatos comunitarios, a cuyos efectos deberán desarrollar Programas de Gestión de Colonias Felinas».
¿Qué concejalías intervienen en un programa CER municipal? Además de Sanidad o Bienestar Animal, suelen intervenir Medio Ambiente, Urbanismo, Policía Local y Servicios Generales.
¿Cuánto se tarda en implantar un programa CER? Los primeros pasos se dan en semanas, pero consolidar el programa lleva tiempo: en Collado Villalba, sin herramientas digitales ni marco estatal, fueron cuatro años; en Yebes, partiendo de cero registros y con Meow Metrics, menos de uno. En cualquier caso, conviene plantearlo con horizonte de mandato.
Sobre la autora

Diana Barrantes Olías de Lima es Founder y COO de Zoometrics, la empresa que desarrolla Meow Metrics. Fue gestora voluntaria de colonias felinas y, entre 2019 y 2023, concejala delegada de Sanidad del Ayuntamiento de Collado Villalba (Madrid), donde implantó desde cero el programa CER municipal, aprobó su protocolo y actualizó la ordenanza de tenencia responsable de animales. Suma más de diez años de experiencia en el sector público y trabaja con 40 municipios españoles en la gestión de su fauna urbana (datos tomados el 26 de octubre de 2026).











