Para hacer el censo de colonias felinas de un municipio, conviene que el ayuntamiento empiece por las gestoras que ya cuidan las colonias: recoger con ellas unos pocos datos básicos de cada colonia y de cada gato (ubicación, castrado o no, microchip), proteger la ubicación y decidir desde el principio cómo mantenerlo actualizado.
De 1.142 solicitudes de ayuntamientos a la última convocatoria estatal de ayudas para colonias felinas, solo 35 tienen propuesta de subvención. En torno al 3 %, según el análisis de Aboganimal. Su conclusión es clara: ya no basta con presentarse; hace falta un expediente técnico sólido.
Y un expediente sólido empieza siempre por el mismo sitio: saber cuántos gatos hay, dónde están y en qué situación se encuentran. Es decir, por el censo.
En el primer artículo de esta serie conté por dónde empezar un programa CER (Captura–Esterilización–Retorno) municipal. Hoy toca el primer paso técnico: cómo hice el censo de colonias felinas en Collado Villalba, qué datos pedí, qué falló y qué haría hoy.
Para qué sirve un censo de colonias felinas
El censo es lo primero porque responde a la pregunta de la que depende todo lo demás: ¿tenemos un problema de población felina en el municipio y, si lo tenemos, de qué tamaño?
Sin esa respuesta, cualquier decisión es a ciegas. Y la primera que se resiente es el presupuesto. No es lo mismo presupuestar un programa CER para 15 gatos que para 50, para 500 o para 2.500. Cambia el número de esterilizaciones, de microchips, de tratamientos veterinarios, de pienso y de horas de coordinación.
El censo sirve, en resumen, para tres cosas:
- Dimensionar el problema: cuántos gatos hay, cuántos están ya esterilizados y dónde se concentran.
- Presupuestar con fundamento: calcular el coste real del programa en lugar de asignar una partida simbólica.
- Pedir financiación con argumentos: la memoria de la subvención estatal para entidades locales pregunta, entre otras cosas, cuántas colonias hay y si ese dato está censado o solo estimado.
Además, tiene respaldo legal. El artículo 39.1 de la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece que, «en ausencia de otra previsión en la legislación autonómica, y respetando el ámbito competencial establecido por la legislación vigente, corresponde a las entidades locales la gestión de los gatos comunitarios», y entre los criterios de sus planes de control poblacional recoge el «mapeo y censo de los gatos del término municipal» (artículo 39.1.f).1.º). La Directriz Técnica de la DGDA sobre gestión de poblaciones felinas (agosto de 2024) lo desarrolla. Reconoce también que no siempre se conseguirán todos los datos, así que la clave es empezar. Si quieres repasar el marco legal, lo explicamos en qué cambia con la Ley 7/2023.
Quién sabe cuántos gatos hay: las gestoras
Aquí enlazo con la idea central del primer artículo: un CER municipal no se puede hacer sin las gestoras de colonias. Y el censo es el mejor ejemplo.
Las gestoras van al punto de alimentación todos los días, sin excepción. Conocen a cada gato por su nombre. Saben cuál es la gata matriarca y qué gatito es hijo de quién. Saben si está castrado, porque muchas veces fueron ellas quienes pagaron la castración, las vacunas o las desparasitaciones de su bolsillo.
Muchas llevan años anotando todo esto. Algunas tienen listados de gatos, de gastos e incluso un histórico de los gatos que hubo y ya no están. Es información muy valiosa que ningún ayuntamiento tiene. Por eso decimos que la gestora de colonias es la primera voz de alarma.
Por eso, el primer paso para hacer un censo es preguntarles a ellas. Y eso tiene una ventaja añadida: pedirles el censo es la excusa perfecta para empezar a trabajar en equipo.
Qué datos recoger en un censo de colonias felinas
Para empezar, un censo no necesita decenas de campos: necesita los básicos, bien recogidos. Estos eran los datos que más me interesaban cuando hice el censo de Collado Villalba:
| Bloque | Dato | Por qué importa |
|---|---|---|
| Gestora | Nombre y datos de contacto | Saber quién cuida cada colonia y poder coordinarse |
| Colonia | Ubicación descriptiva | Las colonias rara vez tienen una dirección con número. Están, por ejemplo, “en el descampado del final de la calle, al fondo, debajo del seto” |
| Colonia | Coordenadas (si es posible) | Permiten situar la colonia en un mapa sin ambigüedades |
| Gato | Nombre que le da la gestora | Es como lo identifica quien lo ve cada día |
| Gato | Capa o color del manto | Dato orientativo para reconocerlo |
| Gato | Castrado: sí o no | Es el dato que dimensiona el programa CER |
| Gato | Identificado con microchip: sí o no | Indica cuántos hay que identificar |
| Gato | Número de microchip y titular | Muchos gatos están a nombre de una asociación o una gestora; la Ley 7/2023 prevé la «identificación obligatoria mediante microchip con responsabilidad municipal» (artículo 39.1.f).3.º) |
| Gato | Fecha aproximada de nacimiento | Basta con el año |
| Gato | Parentesco (madre, matriarca) | Ayuda a entender la dinámica de la colonia |
Una advertencia importante: la ubicación de las colonias es un dato sensible. Debe quedarse dentro del ayuntamiento y del equipo de gestoras, nunca publicarse en abierto. Una colonia localizable es una colonia expuesta a abandonos o a agresiones.
Del censo básico al censo enriquecido
Ese censo básico es perfecto para empezar. Pero con una herramienta especializada como Meow Metrics, los datos pueden ir mucho más allá. Por ejemplo, el historial sanitario y clínico de cada gato:
- Los tratamientos veterinarios que ha recibido y en qué fechas.
- Las enfermedades que ha tenido, propias o infectocontagiosas.
- Los accidentes que ha sufrido y el tratamiento que se le dio.
La propia Directriz Técnica de la DGDA recomienda que el registro de cada colonia incluya un censo individual con el sexo y el estado sanitario de cada gato, además de indicadores como el porcentaje de esterilización.
Con suficientes datos acumulados, se pueden cruzar, detectar patrones, identificar tendencias e incluso hacer predicciones. Algunas preguntas que un censo enriquecido permite responder:
- ¿Cuánto cuesta de media cuidar un gato en mi municipio? Hay una media general, pero cada municipio tiene sus particularidades. Es probable que la esperanza de vida o las enfermedades de los gatos de un municipio costero no sean las mismas que las de uno de montaña o uno insular.
- ¿Cuánto vive un gato de colonia en mi municipio? Con ese dato se puede planificar cuánto habrá que invertir en el programa CER hasta estabilizar la población y empezar a reducirla.
La sociabilidad: el dato que abre la puerta a la adopción
Hay otro dato que considero imprescindible en un buen censo: el grado de sociabilidad de cada gato.
Los gatos ferales seguirán siendo ferales. Pero en muchas colonias hay gatos que proceden de abandonos. Fueron gatos de familia, aprendieron a sobrevivir en la calle y se apañan, pero podrían vivir perfectamente en una casa. Otros, sin haber tenido nunca dueño, se han vuelto sociables o tienen un carácter excelente.
Quién mejor lo sabe es, de nuevo, la gestora que los alimenta cada día. Si ella da fe de que un gato es apto para la adopción, ese dato puede cambiarle la vida.
Con él, un ayuntamiento puede ir más allá del censo y diseñar una política activa de adopción de gatos de la calle. Del mismo modo que el servicio de recogida de animales pone en adopción a los que no reclama nadie, se pueden incluir en ese circuito los gatos de colonia aptos para vivir en familia.
Conviene hacerlo con realismo. La Directriz Técnica de la DGDA recuerda que la mayoría de los gatos comunitarios tienen poca socialización, por lo que la gestión no puede basarse solo en la adopción. Pero la contempla como complemento para los gatos socializados y para los gatitos que aún están en edad de socializarse, sobre todo en zonas urbanas.
Y esto conecta directamente con el objetivo del CER: controlar la población felina. Cada gato sociable que encuentra un hogar es un gato menos en la vía pública. Para ese recorrido, de la calle a la adopción, desarrollamos también Ark Metrics, que comparte datos con Meow Metrics.
El censo también cuenta personas
Un censo no solo dice cuántos gatos hay. También dice cuántas personas colaboran en el programa CER municipal.
Es un dato que casi ningún ayuntamiento conoce. Durante años, estas personas han actuado con la mejor intención, pero de forma aislada y sin estructura, y por eso nadie las ha contado. En Collado Villalba, además de Sanidad, yo era la concejala responsable del voluntariado de Protección Civil. Y lo pude comprobar de primera mano: mientras la agrupación local de Protección Civil tenía alrededor de 40 voluntarios, había habitualmente entre 60 y 70 gestoras de colonias registradas. Con altas y bajas, pero siempre en esa cifra.
Es decir, en mi municipio había más gestoras de colonias felinas que voluntarios de Protección Civil.
Saber cuántas son sirve para poner en valor lo que aportan al municipio. También para dimensionar el programa: cuánta formación y capacitación hace falta y cómo organizar un reconocimiento al voluntariado local. Y no solo cuántas son, sino cuánto aportan: en Yebes, la plataforma suma más de 2.000 horas de trabajo registradas en su programa (datos tomados el 26 de octubre de 2026) (casos de éxito). Lo explicamos en cómo el seguimiento de las horas de voluntariado mejora la gestión de colonias felinas.
Y abre una pregunta interesante. Si un municipio cuenta con un grupo tan numeroso de personas comprometidas con el bienestar animal, ¿por qué no pensar en ellas como un potencial cuerpo de voluntariado medioambiental? Es una decisión que corresponde a cada ayuntamiento. Pero solo se puede plantear si antes se tiene un buen censo.
Cómo lo hice en Collado Villalba
Preparé una plantilla de Excel con esos campos y la hice circular entre todas las gestoras que habíamos localizado, pidiéndoles que la rellenaran con los datos de sus colonias.

La plantilla de Excel que utilizamos en Collado Villalba para el censo de colonias felinas (2022). Elaboración propia.
Pronto vi que no bastaba con enviarla. Muchas gestoras no se manejan con Excel. Así que, con la ayuda de las coordinadoras (las gestoras de más confianza, que habían aceptado asumir más responsabilidad), fuimos preguntando una a una a todas las gestoras del municipio. En muchos casos, rellenamos la plantilla nosotras mientras ellas nos lo contaban.
La primera tanda dio unas cifras que nadie en el ayuntamiento conocía:
| Dato | Primera tanda del censo |
|---|---|
| Colonias | Más de 50 |
| Gestoras | Más de 70 |
| Gatos | Más de 500 |
A partir de ahí, intentábamos actualizarlo una vez al año. Cada actualización llevaba semanas y, a menudo, no llegaba a completarse del todo.
Las cuatro dificultades que me encontré
1. Localizar a las gestoras. No hay un registro de quién cuida qué colonia. Se llega a ellas a través de otras gestoras, de las asociaciones y de las capturadoras, como conté en el primer artículo.
2. La desconfianza. Esta es la más importante. Hay gestoras que temen que, si dan la ubicación de su colonia y el número de gatos, el ayuntamiento vaya a hacerles algo malo. Después de años sintiéndose perseguidas, es un miedo comprensible.
¿Cómo se genera esa confianza? La mala noticia es que no se consigue de un día para otro, y menos si es la primera vez que el ayuntamiento aborda una política de este tipo. La buena noticia es que es perfectamente posible cuando demuestras con hechos que el ayuntamiento quiere asumir la responsabilidad que le corresponde y trabajar en equipo con ellas. No es fácil ni inmediato, pero a la larga da sus frutos.
3. El tiempo. Entrevistar una a una a más de 70 personas, rellenar plantillas por ellas y repetirlo cada año consume muchísimas horas. Y mientras tanto, la colonia cambia: nacen gatos, otros desaparecen, otros se esterilizan.
4. Datos poco estructurados. Ni yo como concejala ni el personal técnico y administrativo del área éramos expertos en Excel ni en bases de datos. Cada gestora rellenaba a su manera, y los datos no siempre estaban bien estructurados ni depurados.
De la foto fija al censo vivo
Ese fue mi principal aprendizaje: un censo en Excel es una foto fija. El día que lo terminas, ya ha empezado a quedarse antiguo. Y actualizarlo cada año, gestora por gestora, cuesta semanas.
Lo que necesita un ayuntamiento es un censo vivo. Con una herramienta como Meow Metrics, el ayuntamiento puede invitar a las gestoras y cada una registra desde el móvil, en el momento e incluso sin cobertura, cualquier incidencia o cambio en su colonia. Eso tiene dos efectos:
- Ahorra muchas horas de trabajo administrativo. Nadie tiene que perseguir hojas de cálculo una a una.
- El censo está siempre actualizado, en tiempo real. No hace falta esperar a la revisión anual para saber cuántos gatos hay, cuántos están esterilizados y dónde.
Además, al ser la misma herramienta para todos, los datos llegan estructurados y comparables desde el primer día. Repasamos qué debe tener una buena herramienta en app de colonias felinas: 7 claves para una gestión CER municipal eficaz.

Así se ve un censo vivo en Meow Metrics: cada colonia muestra su gestora, cuántos gatos tiene, cuántos están esterilizados y el pienso que necesita al mes. Nombres anonimizados.
Censo en Excel frente a censo en una herramienta especializada
| Censo en Excel | Censo en una herramienta especializada | |
|---|---|---|
| Dispositivo | Necesita ordenador, y no todas las gestoras tienen uno | Basta con el móvil, que tiene prácticamente todo el mundo |
| Facilidad de uso | Las tablas dan vértigo a mucha gente | Una aplicación sencilla e intuitiva, pensada para el perfil de quien la usa |
| Actualización | Una vez al año, gestora por gestora, durante semanas | Continua: cada gestora registra los cambios en el momento |
| Calidad del dato | Cada persona rellena a su manera | Datos estructurados e iguales para todo el municipio |
| Gatos que comen en varias colonias | Se cuentan varias veces | Cada gato tiene su perfil y su foto, y se ve que es el mismo |
| Altas y bajas | Se conocen, con suerte, en la siguiente revisión | Se registran como avisos cuando ocurren |
El caso de los gatos que comen en varias colonias merece una explicación. Hay gatos muy listos que conocen varios puntos de alimentación: desayunan en uno, comen en otro y cenan en un tercero. Cada punto lo atiende una gestora distinta, a sus horas y con su rutina. En un Excel, es muy posible que cada una cuente ese gato como suyo, y el censo acabe con tres gatos donde solo hay uno.
En una aplicación en la que cada gato tiene su ficha y su foto, se puede ver que es el mismo animal y que está presente en tres colonias. Eso evita falsear las estadísticas y, además, da un dato muy interesante sobre los hábitos de los gatos.

Cada gato tiene su ficha con foto, sexo y estado de esterilización. La opción «Combinar registros de gatos duplicados» permite unificar al gato que come en varias colonias. Datos de colonias y microchip ocultos.
Lo mismo ocurre con los cambios en la población. Un buen censo se alimenta de avisos que lo mantienen al día:
- Bajas, por ejemplo, un gato que ha aparecido atropellado.
- Altas: un gato nuevo en la colonia, y si es sociable o no, lo que abre la puerta a su adopción.
- Desaparecidos: gatos de los que no se ha vuelto a saber nada.
- Gatos paseantes: gatos con dueño que salen a la calle, pero que no son ferales. Conviene identificarlos para no confundirlos con los de la colonia.
Un ejemplo real del paso de la hoja de cálculo al censo vivo: CES Felimarcha, en Marchamalo (Guadalajara), migró cinco años de registros en Excel a Meow Metrics. Con el histórico ordenado, hoy puede ver la evolución de la colonia: el 12 de octubre de 2024 contaba 319 gatos, de los que 185 ya habían completado el protocolo CER; poco después el total alcanzó su máximo y desde entonces desciende. Es la diferencia entre atender una población y reducirla de forma controlada (casos de éxito).
Qué pide la subvención estatal sobre el censo
La memoria de la convocatoria estatal para entidades locales (Anexo I) pregunta, entre otras cosas:
- El número de colonias en el ámbito del proyecto, y si es un dato estimado o censado.
- Si las colonias están localizadas geográficamente.
- Si participan asociaciones o entidades de protección animal.
- Si hay formación para las gestoras y si estas tienen documento identificativo.

Colonias localizadas en un mapa y coloreadas según su porcentaje de esterilización, en Meow Metrics. Callejero desenfocado para proteger la ubicación de las colonias.
Con un buen censo, las dos primeras preguntas se contestan solas. Y las otras dos son, precisamente, el tema de los próximos artículos de esta serie. Si vas a solicitarla, descarga gratis nuestra guía para conseguir la subvención de colonias felinas (PDF): qué se evalúa, qué documentación tener lista y qué errores restan puntos. También te puede ayudar nuestro artículo sobre cómo preparar la subvención DGDA.
Por qué el censo importa más allá de tu municipio
Imagina un censo agregado de todos los municipios, de todas las comunidades autónomas. Es decir, de todo el país.
Hoy no sabemos con precisión cuántos gatos viven en colonias en España ni cuánto cuesta, de media, gestionar cada uno. La mejor estimación disponible, un estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria publicado en 2025, calcula unos 1,81 millones de gatos comunitarios en unas 125.000 colonias. Pero se basa en los datos de 1.128 municipios, el 13,9 % del total. Sus autores recuerdan que no existía un censo nacional antes de 2024 y que los datos que declaran los ayuntamientos pueden estar sesgados en los dos sentidos. También advierten de que, con el ritmo actual de esterilización (en torno al 20 %), la población podría superar los 5 millones de gatos en 2050.
Esa falta de datos tiene consecuencias. La Dirección General de Derechos de los Animales (DGDA) existe desde 2020 (Real Decreto 452/2020) y ha trabajado siempre con presupuestos limitados. A eso se suma que los últimos Presupuestos Generales del Estado aprobados son los de 2023, prorrogados por tercer año consecutivo en 2026.
Todos sabemos que hay que ayudar a los ayuntamientos, sobre todo a los más pequeños, a gestionar sus colonias felinas. Pero sin una cifra sólida de cuántos gatos hay que esterilizar, cualquier petición de presupuesto se hace a ojo. Con datos, la DGDA tendría una base mucho más firme para pedir los recursos que hacen falta para atender unas solicitudes que no dejan de crecer. Y que, como hemos visto, hoy solo llegan a una pequeña parte de los municipios.
Esa base solo puede construirse desde abajo: si cada ayuntamiento tiene un censo cercano a la realidad y lo comparte con su diputación, su comunidad autónoma y, idealmente, con la DGDA, sabremos por fin la magnitud real del reto.
Pero volvamos a lo que depende de ti. Para un ayuntamiento, saber cuántos gatos tiene es el primer dato que necesita para dimensionar su problema y darle respuesta, en presupuesto y en organización.
Para empezar tu censo esta semana
- Prepara una plantilla sencilla con los campos de la tabla. Mejor pocos y bien rellenados. Si prefieres no empezar de cero, hemos preparado una plantilla de Excel gratuita para el censo de colonias felinas con campos similares.
- Empieza por las coordinadoras o por las gestoras de más confianza: ellas te abrirán la puerta a las demás.
- No esperes que todas usen Excel. Prevé entrevistas y tiempo para rellenar los datos con ellas.
- Explica para qué es el censo y qué no se va a hacer con él. La confianza empieza por ahí.
- Decide desde el principio cómo lo vas a mantener actualizado. Un censo que no se actualiza deja de servir en meses.
Si quieres tener a mano el punto de partida, puedes descargar la plantilla de Excel (se descarga tras un formulario corto) y, cuando tengas el censo, probar nuestra calculadora de colonias felinas: te da una proyección de población y de esterilizaciones, no una predicción, y parte de que las personas cuidadoras seguirán cuidando las colonias.
Y si quieres saber en qué punto está tu municipio respecto a la ley, descarga nuestro checklist de cumplimiento de la Ley 7/2023. Tienes más guías y documentos oficiales en nuestra página de recursos para programas CER.
¿Y en tu municipio? ¿Sabéis cuántos gatos hay y cuántos están esterilizados? Si ya hiciste un censo, ¿qué fue lo más difícil?
En el próximo artículo de la serie hablaré del programa municipal de gestión de colonias felinas: qué debe incluir y cómo aprobarlo.
si quieres ver cómo funciona un censo vivo con las colonias y gestoras de tu municipio.
Serie «CER municipal desde cero»: 1. Por dónde empezar · 2. El censo (este artículo) · 3. El programa municipal de gestión de colonias felinas (próximamente).
Preguntas frecuentes
¿Qué es un censo de colonias felinas?
Es el registro de las colonias de gatos comunitarios de un municipio: dónde están, quién las cuida y qué gatos las forman, con datos como si están esterilizados e identificados.
¿Quién debe hacer el censo de colonias felinas?
Lo impulsa el ayuntamiento. El artículo 39.1 de la Ley 7/2023 establece que, en ausencia de otra previsión autonómica, «corresponde a las entidades locales la gestión de los gatos comunitarios», y recoge el «mapeo y censo de los gatos del término municipal» (artículo 39.1.f).1.º). Pero la información la tienen las gestoras que las cuidan a diario, así que se hace con ellas.
¿Qué datos debe incluir un censo de colonias felinas?
Como mínimo: la gestora y su contacto, la ubicación de la colonia y, de cada gato, su nombre, color, sexo, si está castrado, si tiene microchip y a nombre de quién, y una fecha aproximada de nacimiento.
¿Cada cuánto hay que actualizar el censo de colonias felinas?
Con una hoja de cálculo, al menos una vez al año, lo que suele llevar semanas. Con una herramienta especializada, el censo se actualiza de forma continua: cada gestora registra los cambios de su colonia en el momento y el ayuntamiento lo ve en tiempo real.
¿Qué datos sanitarios puede incluir un censo de colonias felinas?
Un censo enriquecido puede recoger los tratamientos veterinarios de cada gato y sus fechas, las enfermedades propias o infectocontagiosas que ha tenido y los accidentes sufridos con su tratamiento. Con esos datos se puede estimar el coste medio de cuidar un gato y su esperanza de vida en cada municipio.
¿Cómo se evita contar dos veces el mismo gato en un censo de colonias felinas?
Algunos gatos comen en varios puntos de alimentación atendidos por gestoras distintas, y cada una puede contarlo como propio. Para evitarlo, cada gato necesita una ficha única con su foto, de forma que se vea que es el mismo animal aunque aparezca en varias colonias.
¿Por qué incluir la sociabilidad de los gatos en el censo de colonias felinas?
Porque permite identificar a los gatos de colonia aptos para vivir en una familia, como los procedentes de abandonos. Con la valoración de la gestora que los cuida, el ayuntamiento puede incluirlos en un programa de adopción, lo que reduce la población en la calle y refuerza el objetivo del CER.
¿Es necesario el censo para pedir la subvención estatal de colonias felinas?
La memoria de la convocatoria pregunta cuántas colonias hay, si el dato está censado o es una estimación y si están localizadas geográficamente. Un censo actualizado permite responder con datos y reforzar la solicitud. Nuestra guía gratuita de la subvención explica qué más se valora.
Sobre la autora

Diana Barrantes Olías de Lima es Founder y COO de Zoometrics, la empresa que desarrolla Meow Metrics. Fue gestora voluntaria de colonias felinas y, entre 2019 y 2023, concejala delegada de Sanidad del Ayuntamiento de Collado Villalba (Madrid), donde implantó desde cero el programa CER municipal, aprobó su protocolo y actualizó la ordenanza de tenencia responsable de animales. Suma más de diez años de experiencia en el sector público y trabaja con 40 municipios españoles en la gestión de su fauna urbana (datos tomados el 26 de octubre de 2026).











